De Bethune presenta su nuevo DB25 Starry Varius Aérolite

Y es en el corazón mismo de las estrellas, donde nuestro termómetro marcaría unos pocos millones de grados, donde nacen los meteoritos de hierro. Esta poderosa y poética energía da a luz a una nueva estrella, o incluso a una galaxia.


Creado a partir de un meteorito, el DB25 Starry Varius Aérolite se convierte en testigo de esta fuerza caóticamente orquestada. De Bethune ha enriquecido su carátula con su cielo estrellado emblemático de este material atemporal. Así, se graba un momento donde el tiempo ha dejado de existir.




"El cosmos, el tiempo, el cielo... cuando quieres ver evolucionar el tiempo y no tienes instrumentos, observas el cielo. Este es uno de los temas recurrentes en la relojería", explica Denis Flageollet, maestro relojero y creador de De Bethune. Constantemente en busca de innovación, es en la diversidad y simplicidad de la naturaleza que De Bethune talla sus creaciones más hermosas. El DB25 Starry Varius Aérolite estará limitado a una producción de cinco piezas por año.


Belleza desde arriba y más allá


Los meteoritos ferrosos ya se han utilizado modelos de De Bethune, en particular para crear una de las cajas del famoso Dream Watch 5, la esfera del DB28 Kind of Blue Meteorite y últimamente, con la esfera del DB28XP Météorite.


Denis Flageollet, fundador y maestro relojero de De Bethune, es un apasionado de los meteoritos. Una pasión que alimenta probando periódicamente los procesos de reducción del mineral de hierro con miras a fabricar algún día su propio metal. Su profundo interés por el material y sus numerosos intentos con meteoritos rusos y egipcios han llevado a la casa relojera a trabajar con un nuevo tipo de meteorito: el meteorito Muonionalusta.



Se cree que golpeó el planeta Tierra hace más de un millón de años a. C., en algún lugar entre Finlandia y Suecia a orillas del río Muniono, este es probablemente el meteorito conocido más antiguo del mundo hasta la fecha.


El primer fragmento fue descubierto en Suecia, en 1906. Compuesto principalmente de hierro y níquel, se distingue por las líneas perfectamente geométricas de su patrón "Widmanstätten" con un sombreado en ángulo de 60 grados.


La esfera del DB25 Starry Varius Aérolite está adornada con una piedra ancestral forjada en el espacio. Una aleación de metal que dota a la esfera de una textura distintiva, junto con patrones geométricos alineados de forma precisa que hacen que cada reloj sea especial y único.


Recreando la magia de las estrellas en medio de la vasta extensión de los cielos


El dominio de De Bethune de la oxidación térmica de los metales le ha permitido una vez más elevar el nivel de complejidad al crear un cielo estrellado acompañado de su Vía Láctea en una carátula de meteorito previamente azulada. Este tono azul resulta del calor liberado por las reacciones químicas del meteorito calentado.


A lo largo de la superficie de la esfera azul hay una multitud de pequeños pines de oro blanco, delicadamente clavados entre las diferentes formas y grosores de las estructuras geométricas octaédricas. Como pequeñas canicas suspendidas, estos resplandecientes destellos de luz dotan a la bóveda celeste con su aura de profundidad eterna. Además de llevar un fragmento único de espacio a la muñeca, cada cielo es diferente: el cliente puede elegir una constelación dada, según un mapa del cielo preciso, en una fecha, hora y lugar específicos.


El arte de la relojería según De Bethune


Inspirada en la forma redonda clásica, la caja ultraligera de titanio pulido del DB25 Starry Varius Aérolite con sus asas caladas perfectamente integradas afirma, no obstante, la expresión contemporánea del arte de la relojería de De Bethune.



Retomando los códigos gráficos de la Manufactura, la nueva referencia presenta un círculo de horas en números romanos y una pista de minutos en números arábigos en un disco plateado, complementados con agujas de acero pulidas a mano idénticas a las que ya aparecen en la esfera del DB25 Starry Varius.


Experiencia en cronometría


Gracias al doble tratamiento antirreflectante del cristal de zafiro, la parte inferior del reloj revela una excelente mano de obra que se beneficia de las últimas tecnologías de De Bethune.


La gravedad es uno de los mayores enemigos de los relojes mecánicos. Basándose en el tourbillon que Abraham-Louis Breguet inventó para sus relojes de bolsillo del siglo XVIII, De Bethune ha intentado optimizarlo en los relojes de pulsera actuales. ¿La ecuación? Para ser más eficiente en una muñeca que realiza movimientos rápidos y desordenados, el tourbillon debe tener la frecuencia más alta posible y la velocidad de rotación más rápida. Al crear un tourbillon de titanio y silicio con una frecuencia de 36.000 alternancias/hora, una carroza extraordinariamente liviana (0,18 gramos, la más liviana jamás creada en la industria) gira sobre su eje cada 30 segundos, compuesta por un total de 63 componentes (¡la más liviana de que pesa menos de 0,0001 gramos!), esta hazaña es más fácil de describir que de lograr.



El reloj de 42 mm de diámetro está equipado con el calibre mecánico de cuerda manual DB2109V4, completamente diseñado, desarrollado y producido en los talleres De Bethune en L'Auberson, Suiza.